La banca y la nube: Una relación de amor, odio y miedo

Que el ecosistema bancario está en plena revolución es un hecho desde hace ya bastante tiempo. Todos los especialistas hablan sobre los pilares de esa revolución: big data, digitalización, agile, cloud computing… Infinidad de términos, metodologías, tecnologías y paradigmas aplicados todos para “revolucionar” un sector.

cloud

De entre todas estas líneas de revolución, está una de las más temidas por el CIO de una entidad bancaria tradicional, el cloud. Exponemos los “por qués” de este miedo, resumidos en cuatro puntos: 

Posesión: Suena un poco brusco pero es una de las primeras barreras a enfrentarse en la adopción a la nube. Cuando una persona es responsable de algo, quiere siempre tenerlo bajo su control. Cuando somos los responsables de tecnología de una entidad financiera, nos cuesta ver/entender que el mayor activo del que disponemos lo “posean” otros. Ahora bien, es necesario cambiar ese enfoque por uno más útil: la prestación de servicios.

Confianza: Durante muchos años, los sistemas bancarios han sufrido mucho para conseguir ser estables, tanto a nivel de infraestructura como de software y, dar un servicio de calidad consiguiendo uptimes de hasta cuatro nueves (99,99%). Por otra parte, los comienzos de la nube han sido difíciles, pero ahora es sencillo encontrar proveedores que superan esta cifra; ejemplos claros son Amazon con su 99,9974%(a pesar de su reciente caída) o Google con un gran 99,9996% de uptime.

Seguridad: Este ámbito es sin duda el punto más crítico o, mejor dicho, el más sensible en la adaptación a la nube para una entidad financiera. Veámoslo con un poco de perspectiva. Si hablamos de seguridad y cumplimiento normativo la mayoría de los proveedores de nubes cumple casi todos los estándares de seguridad y privacidad demandados por el sector bancario: ISO27001, SOC, PCI-DSS, FedRAMP… ¿Nuestras infraestructuras son más seguras?

Legislación: El gran desconocido en la migración a la nube ¿Cómo afectan las leyes de mi país si quiero estar a la nube? Normalmente todo el que se enfrenta a la nube suele tener un background tecnológico y, en este punto, es dónde la mayoría tiene carencias. Sumado a esto tenemos el problema de que los requisitos dependerán del país dónde operemos. En España se nos exigen ciertas particularidades, sobre todo en el contrato, antes de poder mantener datos sensibles (el correo electrónico, por ejemplo) en un proveedor en la nube.

Según un estudio de IDC en los próximos 5 años el 50% de las aplicaciones lanzadas al mercado por entidades financieras estarán basadas en cloud por tanto hay que adaptarse y cambiar el modelo actual aunque estamos de acuerdo que es un cambio con mucha importancia. ¿Conseguiremos que la banca acabe amando a la nube?, o ¿Será la nube quien acabe fagocitando a la banca?, en cualquier caso, el destino parece claro: matrimonio.

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